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Protección de datos · Detrás de Aleinov

Quité Google Analytics de mi propia web (y por qué tu clínica debería mirarse en este espejo)

Alejandro Solana Vigo · Julio de 2026 · 6 min de lectura

Panel de analítica web sin cookies, con datos alojados en la Unión Europea y conforme al RGPD

Un consultor que predica protección de datos y usa Google Analytics con cookies sin consentimiento tiene un problema.

Ese consultor era yo. Hasta hace unos días.

Estaba preparando un documento para clínicas en el que explico cómo elegir un proveedor de IA sin comprometer los datos de sus pacientes. Escribí esta frase:

«Si un proveedor no puede darte alojamiento en la UE, contrato de encargado del tratamiento y una política clara de retención, da igual lo bien que suene la demo.»

Y entonces hice algo que recomiendo a todo el mundo y que casi nadie hace: fui a mirar mi propia web con los mismos ojos con los que audito las de los demás.

Google Analytics. Cookies instaladas sin pedir permiso. Datos de mis visitantes viajando a Estados Unidos. Ni banner, ni consentimiento, ni nada.

Exactamente lo que señalo cuando lo veo en webs ajenas.

La salida fácil (que no tomé)

Lo que hace casi todo el mundo al descubrir esto es poner un banner de cookies y darlo por resuelto. Es rápido, hay mil plugins, y sobre el papel cumples.

Pero un banner es una tirita. Sigues rastreando, sigues instalando cookies, sigues enviando datos fuera de Europa — solo que ahora con un clic de permiso que la mayoría de la gente da sin leer. Y hay un coste que pocos calculan: entre un 20% y un 40% de los visitantes rechazan el banner, así que tus estadísticas quedan agujereadas. Pagas la molestia y encima pierdes los datos.

Así que hice lo otro.

Lo que monté en una tarde

Quité Google Analytics del todo y monté Matomo, una herramienta de analítica de código abierto, en un servidor propio contratado en Europa. Configurada así:

¿El resultado? Mi web ya no necesita banner de cookies. Porque no hay ninguna cookie que consentir. Puedes comprobarlo ahora mismo: pulsa F12 en tu teclado, ve a «Aplicación» y luego a «Cookies». Vacío.

Me llevó una tarde. Y el coste operativo fue cero, porque el servidor ya lo tenía para otros proyectos.

Lo que esto tiene que ver con tu clínica

Más de lo que parece. La web de una clínica de rehabilitación o de atención temprana no es una web cualquiera: la visitan familias buscando ayuda para situaciones delicadas. Que la lista de qué páginas mira una familia —«logopedia infantil», «daño cerebral adquirido», «atención temprana»— acabe en servidores de una empresa de publicidad en Estados Unidos no es un tecnicismo. Es un problema de confianza. Y, según cómo esté montado, también legal.

La mayoría de las webs de clínicas que reviso tienen alguna de estas tres cosas:

  1. Google Analytics cargando antes de que el visitante acepte las cookies (el banner está de adorno).
  2. Una política de cookies que no coincide con las cookies que la web instala de verdad.
  3. Píxeles de redes sociales que registran qué páginas de tratamientos mira cada visitante.

Nada de esto suele ser mala fe. Es que la web la montó alguien hace años, con la plantilla de siempre, y nadie ha vuelto a mirar. Pero la responsabilidad ante la Agencia Española de Protección de Datos no es de quien montó la web: es de la clínica.

Compruébalo en tu web ahora (30 segundos):

Lo que aprendí (además de la lección de humildad)

La coherencia no es solo una cuestión ética. Montarme esto a mí mismo me obligó a resolver cada detalle: el servidor europeo, la configuración sin cookies, la anonimización, los textos legales que reflejan la realidad y no una plantilla. Es decir: acabo de construir, en mi propia casa, exactamente el servicio que puedo montarle a una clínica.

Una web que mide sin rastrear. Sin banner, porque no hace falta. Con los datos en Europa y una política de privacidad que un gerente puede leer sin sentir que le están escondiendo algo.

En Aleinov lo llamamos empezar por los datos. Primero se protege, después se automatiza. En ese orden, siempre — también cuando el cliente soy yo.

¿Sabes qué cookies instala la web de tu clínica?

Si al hacer la prueba de los 30 segundos te has llevado una sorpresa, puedo ayudarte. Hago mini-auditorías gratuitas para clínicas de rehabilitación y atención temprana: revisamos tu web, tus procesos y tus datos, y te digo por dónde empezar. Sin compromiso.

Escríbeme: info@aleinovia.com